Casos de éxito
Cuatro proyectos
contados por dentro
Sin nombres, porque publicarlos exige el permiso escrito del cliente y todavía no lo tenemos. Con el detalle entero, que es lo que se puede juzgar: de dónde venían, qué se montó, qué hubo que programar y en qué punto está cada uno hoy.
Industria
Le copiamos el cuadro de mando a su programa viejo, dentro de Odoo
Fabricante a medida que llevaba años con un programa especializado en producción. Ahí tenían sus cuadros de mando y no querían perderlos: era la condición para moverse.
Qué se montó
- Fabricación completa: órdenes de producción, planificación, vista de taller y control de coste por centro de trabajo y por operario.
- Almacén con código de barras: ubicaciones, rutas, lotes y etiquetado, con tabletas en planta y pistola lectora.
- Contabilidad y ventas: analítica, lector de facturas, conciliación bancaria y remesas.
- Calidad y mantenimiento sobre los mismos datos, sin un segundo programa al lado.
Lo que hubo que programar
El cuadro de mando de dirección que tenían en el sistema anterior, replicado dentro de Odoo: carga por centro, facturación por mes, margen de fijos y variables y rendimiento por operario. Cada dato se verificó contra su base de producción antes de darlo por bueno.
El coste real de cada orden de fabricación, incluido lo que está a medio hacer. Es la diferencia entre saber lo que costó una pieza y suponerlo.
La carga de trabajo por centro de producción, para ver de un vistazo dónde se está formando el cuello de botella.
Detalles de taller: fichaje a doble botón en la propia vista de planta, etiquetas de fase y lectura de código de barras sobre la orden de trabajo.
Cómo se hizo
Por fases y a propósito: primero ventas, compras y facturación, y la producción después. Está escrito así en el plan de arranque: dejar producción para más adelante para no sobresaturar. La planta entró meses después, con formación presencial de jornadas largas y las tabletas ya en el taller.
Estado: en marcha. El proyecto se cerró formalmente este verano y hoy la relación es de mejora continua — paneles nuevos y ajustes, no implantación.
Restauración con obrador
Varias sociedades, un obrador que fabrica y un TPV que sabe si queda ingrediente
Grupo de restauración con obrador propio: la fábrica produce y le vende materia prima al restaurante, y el restaurante vende el plato descontando esa materia prima. Todo entre sociedades distintas del mismo grupo, sobre un solo Odoo.
Qué se montó
- Varias sociedades, un solo Odoo: las ventas entre sociedades del grupo se registran solas, sin que nadie pique dos veces el mismo movimiento.
- Fabricación con recetas y lotes: lo que sale del obrador se descuenta de sus materias primas y queda trazado.
- TPV de sala con pantallas de preparación en cocina, cajón, impresora de tickets y tabletas.
- Compras, inventario y contabilidad con conciliación bancaria.
Lo que hubo que programar
El aviso de ingrediente que falta. Si a una receta le falta materia prima en el almacén, el TPV lo dice antes de cerrar la venta. Suena a poco hasta que has vendido un plato que la cocina no podía servir.
Etiquetado del obrador con impresora industrial, para que el producto que sale de fábrica llegue identificado al punto de venta.
Lo que más costó
La migración de datos. Las recetas y los productos venían en hojas de cálculo hechas a mano, con códigos inventados sobre la marcha, y hubo que sanearlas antes de importar nada. Lo contamos porque es lo que más se subestima en cualquier proyecto: los datos de partida.
Estado: en marcha desde mayo de 2026, con soporte. Las impresoras de tickets dieron guerra y hubo que pelearlas: lo contamos porque pasa, y porque un partner que solo cuenta la parte bonita no te está contando el proyecto.
Retail nacional
Decenas de tiendas, varios almacenes y el reparto entre ellos
Cadena con decenas de tiendas físicas y varios almacenes. Venían de un programa de gestión antiguo, mal implantado en su día: el inventario no cuadraba, no había fabricación, las devoluciones rompían la facturación automática y las rutas de reparto se planificaban a mano.
Qué se está montando
- TPV en las tiendas con terminal de pago del banco integrado.
- Inventario multi-almacén con el reparto entre ellos y la reposición.
- Compras con control de calidad y ventas con sus controles propios.
- Proyectos para los equipos de entrega: fichan sus horas y ven la ruta del día.
Lo que se está programando
Un pedido, varios albaranes. El pedido se reparte solo según haya stock, haya previsión o no haya nada, en vez de quedarse bloqueado entero por una línea.
Reposición automática desde el TPV: si se vende algo que no hay, sale la orden de compra sin que nadie se acuerde de pedirla.
Permisos por tienda y por puesto. Tienda, almacén, contabilidad y venta telefónica ven cada uno lo suyo y nada más.
Controles en la caja: bloqueo de venta si el precio baja de un mínimo por variante, formas de pago propias y el ingreso de efectivo al banco con su justificante adjunto.
Fechas de entrega reales: el selector respeta los días de reparto de cada zona y el plazo mínimo, y calcula el coste de envío igual que en una venta normal.
Conexiones con lo de fuera: planificación de rutas de reparto, agencia de transporte con su etiquetado y su historial de expediciones, y la centralita, que deja transcrita la llamada en la ficha del albarán.
Estado: en implantación, todavía no ha arrancado en producción. Se está por la limpieza y migración de los datos históricos del sistema anterior, y el arranque va por olas. Lo ponemos así de claro a propósito: no vamos a venderlo como terminado antes de que lo esté.
Distribución de producto fresco
Se pide una cantidad y se sirve otra: se factura lo que salió
Mayorista de frutas y hortalizas. En el fresco casi nunca se entrega exactamente lo que se pidió —el peso manda— y esa diferencia dejaba el pedido abierto: ni factura ni cierre.
Qué se montó
- Ventas, compras, inventario y facturación como base del día a día.
- Fabricación para los procesos de manipulado y confección.
- Facturación por cantidad entregada: la factura recoge lo que salió, no lo que se pidió, y el pedido se cierra solo.
La ampliación que está en marcha ahora
Variedad, confección y calibre como datos del producto, que viajan solos a la etiqueta impresa. Antes se escribían a mano cada vez.
Etiquetas para cada cosa: de producto, de palet, la sanitaria de la orden de fabricación y la del presupuesto de compra.
Pistola de código de barras en almacén, adaptando a su versión de Odoo un módulo que solo existía para una posterior.
Estado: el sistema lleva años funcionando; la ampliación de etiquetado sigue abierta — la impresión da problemas y se está resolviendo. Cuando cierre, se cuenta.
Por qué no ponemos nombres
Porque no los tenemos autorizados. Publicar el nombre de un cliente, su logotipo o sus cifras exige que él lo apruebe por escrito, y mientras no llegue ese permiso preferimos contar el trabajo sin contar de quién es.
Si estás valorando trabajar con nosotros y quieres hablar con alguno de ellos, se lo preguntamos y te decimos qué ha respondido. Una referencia que puedes llamar vale más que una página llena de logos.