La gente lo usa
La señal más clara de que algo ha ido mal es que, tres meses después, media empresa siga llevando su Excel paralelo. Por eso la formación va por perfiles y el arranque es acompañado.
Nuestra filosofía
Un método no es un gráfico de fases. Lo que decide si un proyecto de Odoo sale bien es qué te comprometes a hacer cuando las cosas se tuercen, que es cuando se ve de qué va cada uno.
Con el cliente
Con el equipo
El compromiso con la gente de casa parece un asunto interno, pero es lo que acabas notando tú como cliente.
En qué consiste
Cada una con lo que se entrega y lo que hace falta de tu parte, contado con detalle en cómo implantamos Odoo.
En qué se nota
No medimos el éxito por haber entregado: eso lo hace cualquiera. Lo medimos por esto.
La señal más clara de que algo ha ido mal es que, tres meses después, media empresa siga llevando su Excel paralelo. Por eso la formación va por perfiles y el arranque es acompañado.
Preferimos dar un calendario realista y cumplirlo que uno bonito y pedir prórroga. Si una fase se complica, lo sabes cuando lo sabemos nosotros.
Que el stock del sistema sea el de la estantería y que la contabilidad refleje lo que pasó. Si eso no ocurre, lo demás da igual: nadie se fía del programa.
Un proyecto bien montado deja sitio para la fase que viene. Si para añadir algo hay que deshacer lo anterior, es que se hizo con prisa.
Si quieres ver cómo se traduce todo esto en un calendario concreto, con sus fases y sus entregas, está contado paso a paso en cómo implantamos Odoo.