TPV rápido y a prueba de servicio
Cobra en segundos, divide la cuenta, cambia una mesa de sitio. Pensado para un sábado a las diez de la noche, no para una oficina.
El TPV cobra, la comanda entra en cocina, el almacén descuenta la botella y tú ves qué platos te dejan margen. Un solo sistema para todo el local — sin papelitos, sin Excel, sin cuadrar nada a mano.
El TPV es solo la puerta de entrada. Detrás va todo lo demás — y todo habla entre sí, sin volcar datos de un programa a otro.
Cobra en segundos, divide la cuenta, cambia una mesa de sitio. Pensado para un sábado a las diez de la noche, no para una oficina.
La comanda entra por pantalla en cocina y en barra en el momento, con sus tiempos y sus notas. Sin papelitos, sin gritos, sin platos olvidados.
Cada receta con sus ingredientes y sus cantidades. Sabes lo que te cuesta cada plato antes de ponerle precio — y lo que te deja después.
Los pedidos a la distribuidora salen del mismo sistema, con lo que se ha gastado. Llega el albarán, lo registras y a otra cosa.
Recuentos rápidos y mermas apuntadas en el momento. La diferencia entre lo que compras y lo que vendes deja de ser un misterio a fin de mes.
Las mesas, la ocupación y las reservas en el mismo sitio donde cobras. Sin cuaderno en la barra ni otra aplicación aparte que pagar.
Esto es lo primero que ves al abrir el TPV de Odoo en el teléfono: eliges Restaurante o Barra y a tomar comandas desde la mesa — entran directas en cocina. El camarero no vuelve a la caja para nada.
Lo que pasa en el local y lo que hace el sistema, a la vez.
La mesa queda bloqueada en el plano de sala. Nadie la da dos veces.
Cocina la ve al instante en su pantalla; la barra ya está sacando las bebidas.
Dos raciones de bravas menos en escandallo y una botella menos de crianza en la cámara.
Efectivo, tarjeta y propinas cuadrados. Te vas a casa sin calculadora.
Odoo te sugiere la compra con lo que se ha gastado el fin de semana. Tú repasas y envías.
Secuencia de demostración.
Nuestro panel de analítica de cartas de vino se monta sobre el mismo Odoo que lleva tu TPV: los datos salen solos de lo que ya cobras. Nada de rellenar hojas.
Ventas, margen y rotación de toda la carta en una pantalla. Qué se mueve, qué se ha quedado dormido en la cámara y cuánto dinero tienes parado en botellas.
La matriz de ingeniería de carta cruza lo que se vende con lo que deja: las estrellas que conviene recomendar, los "puzles" que dejan mucho pero se venden poco y los perros que sobran de la carta.
Margen por botella y por copa de cada referencia. Para negociar con la distribuidora con los números delante — y poner el precio de la copa sin jugártela a ojo.
Y lo que vale para el vino, vale para la carta entera: postres, cafés, menú del día. Pídenos verlo con tu carta
Trabajamos por fases y en tu horario. El local no se para. El calendario sale del análisis: un negocio de una sede va en semanas; con varias sedes o fabricación de por medio, en meses.
Carta, escandallos, proveedores y cómo se trabaja en sala y cocina. De ahí sale el plan, con calendario y presupuesto cerrado.
TPV, pantallas de cocina, compras y stock configurados con tu carta y tus datos reales. Tú lo vas viendo y opinando.
En tu local y con tu carta. Hacemos un servicio de prueba completo antes de arrancar en real, para que nadie se estrene un viernes.
Las primeras semanas estamos al lado: ajustes finos según rueda el servicio y soporte cuando lo necesitas.
Calendario orientativo — el plan exacto se cierra contigo según el tamaño del local.
Hay ayudas públicas pensadas justo para esto. Te decimos cuál encaja con tu caso y te acompañamos con el papeleo.
Línea de ayudas de la Generalitat Valenciana para proyectos de digitalización de pymes: implantación de sistemas de gestión como este.
Programas de digitalización para pymes y comercio con tramos subvencionados. Hostelería entra de lleno en varios de ellos.
Otras convocatorias autonómicas de apoyo a la modernización del pequeño negocio, que salen cada año con distintos importes.
El proyecto se paga por fases, según se entrega: no adelantas todo el importe el primer día. Presupuesto cerrado, sin sorpresas a mitad.
Las convocatorias cambian cada año. En la primera reunión miramos contigo cuáles están abiertas y cuál encaja con tu proyecto.
Casi siempre. El TPV de Odoo funciona en navegador: la mayoría de pantallas táctiles, tablets e impresoras de tickets sirven. Lo comprobamos en la primera visita y, si falta algo, te decimos exactamente qué comprar.
El TPV sigue cobrando y tomando comandas sin conexión, y sincroniza todo cuando vuelve. El servicio no se para.
No. Migramos tu carta, tus productos y tus clientes al sistema nuevo. Es parte del proyecto, no un extra.
Sí. La adaptación a la normativa española (facturación y Verifactu) es una de nuestras especialidades: se configura desde el arranque del proyecto, no como un parche después.
Depende del local y de las fases que montes. Tras la primera visita te damos presupuesto cerrado — y arriba tienes las ayudas y las facilidades de pago con las que no lo pagas todo de golpe. Y te decimos cuándo conviene arrancar: hay convocatorias con plazos, y montar el TPV en plena temporada alta no le conviene a nadie.
Tráete la carta y tres platos con su escandallo. Montamos el TPV con eso delante y lo ves cobrar, mandar a cocina y descontar stock.
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