Silos por departamento
Ventas en un CRM, la fábrica en otro programa, la contabilidad aparte y el almacén con su etiqueta propia. Nadie ve el conjunto.
Cuando el grupo crece, cada área acaba con su propio programa y sus Excels — y la dirección espera al cierre de mes para saber cómo va. Odoo une contabilidad, ventas, almacén y compras de todas tus empresas en un mismo sitio, con permisos por persona y el dato consolidado en directo.
No es que falte información: sobra, repartida en programas que no se hablan. Cada uno tiene su versión de la verdad, y cuadrarlas se lleva media dirección financiera cada mes.
Ventas en un CRM, la fábrica en otro programa, la contabilidad aparte y el almacén con su etiqueta propia. Nadie ve el conjunto.
El informe importante sale de una hoja que solo entiende una persona. Si ese día está de baja, el grupo se queda ciego.
Para saber cómo fue el mes hay que esperar al cierre. Cuando el dato llega, la decisión ya se tomó a ojo — o no se tomó.
El ERP de siempre cobra por cada cambio y cada usuario, y migrar asusta. Se sigue pagando por miedo a moverse, no por valor.
No es un ERP para una tienda al que le pones parches. Odoo trae de serie lo que una empresa grande necesita el primer día — y lo que no trae, se lo hacemos a medida.
Todas las sociedades del grupo en la misma base, cada una con su contabilidad y su moneda. Las operaciones entre empresas se registran solas en ambos lados, y el cambio de divisa se aplica al día.
Varios almacenes, ubicaciones y rutas entre centros — con reposición entre almacenes y stock reservado por pedido. Sabes qué hay y dónde, esté en la nave de al lado o en otra provincia.
Cada usuario ve y toca solo lo suyo: su empresa, sus almacenes, sus documentos. El de compras no ve las nóminas y el comercial de una filial no entra en la contabilidad de otra.
Los números de todas las empresas suman a un cuadro de mando del grupo: ventas, márgenes, tesorería y cartera, en directo. La dirección deja de esperar al informe de fin de mes.
Un pedido grande, un gasto o un descuento fuera de política pasan por quien tiene que darles el visto bueno — con su límite por importe y su rastro de quién aprobó qué y cuándo.
Odoo se conecta con lo que ya tienes y no vas a tirar: la tienda online, el banco, la plataforma de nóminas o un programa del sector. Con API abierta, no con conectores cerrados que te atan.
Cada apunte, cada cambio y cada validación queda registrado, con quién y cuándo. Para una auditoría, para el control interno o simplemente para saber por qué un número es el que es — el rastro está siempre.
Esto es lo que hace Odoo mientras cada sociedad trabaja: sus ventas se suman al total del grupo en directo, con la divisa ya convertida — sin que nadie exporte, pegue y cuadre a mano.
Cifras de demostración — en tu grupo serán las tuyas.
En una empresa grande, el riesgo no es el software: es el cambio. Por eso se hace por fases, empresa a empresa y área a área, con alguien al mando del proyecto de principio a fin.
Empezamos mapeando procesos, sistemas actuales y quién decide qué. De ahí sale un plan por fases con responsable, calendario y presupuesto cerrado — y un interlocutor único por nuestra parte.
Se arranca por una empresa o un área piloto, se rueda en paralelo con lo viejo y, cuando funciona, se extiende al resto del grupo. Nada de apagar todo un lunes y cruzar los dedos.
El de compras aprende lo suyo, el financiero lo suyo y la dirección su cuadro de mando. Formación por puesto, con tus propios datos, para que nadie se estrene a ciegas.
Tras el arranque seguimos al lado: ajustes finos, nuevas necesidades y un canal de soporte con nombres y apellidos, no un ticket que se pierde en una cola.
Calendario y alcance se cierran contigo según el número de empresas y las áreas que montes.
SAP y Dynamics son productos serios y para ciertos casos encajan. Pero para la mayoría de grupos que vemos, Odoo llega a lo mismo con menos coste, más flexibilidad y sin quedarte atado. Esto es lo que solemos comparar.
| Lo que miras al elegir | Odoo con GRUPADOO | ERP tradicional (SAP / Dynamics) |
|---|---|---|
| Coste total | Licencia por usuario contenida; implantación por fases que puedes escalonar. | Licencias y consultoría altas; el proyecto grande de entrada. |
| Flexibilidad | Se adapta a cómo trabajas; módulos a medida dentro del mismo sistema. | Te adaptas tú al programa; los cambios pasan por procesos largos. |
| Cautividad | Código abierto y API abierta: tus datos y tu sistema son tuyos. | Ecosistema cerrado; salir o integrar cuesta y ata al proveedor. |
| Puesta en marcha | Meses, empresa a empresa, rodando en paralelo con lo viejo. | Proyectos largos, a menudo de más de un año. |
| Interlocución | Un consultor cercano, en tu idioma y que conoce tu grupo. | Capas de partner y soporte; el que entiende tu caso queda lejos. |
| Todo en uno | Contabilidad, ventas, almacén, compras, fábrica y web, en el mismo Odoo. | Módulos potentes, pero a menudo con piezas de terceros por medio. |
Comparativa general, sin cifras concretas: cada caso es distinto. En la primera reunión lo aterrizamos a tu grupo y a tus números.
El proyecto se planifica por fases y por empresas, y miramos qué ayudas públicas encajan con tu grupo. Te acompañamos con el papeleo.
Convocatorias estatales y autonómicas de digitalización e innovación. Muchas son solo para pymes: si alguna empresa del grupo entra, te lo decimos.
Decidimos contigo el calendario: qué empresa del grupo arranca primero y cuándo entra cada fase, para repartir el coste en el tiempo.
Convocatorias de la Generalitat Valenciana de apoyo a la modernización y la transformación digital, que salen cada año con distintos importes.
El proyecto se paga por fases, según se entrega: no adelantas todo el importe el primer día. Presupuesto cerrado, sin sorpresas a mitad.
Las convocatorias cambian cada año. En la primera reunión miramos contigo cuáles están abiertas y cuál encaja con tu proyecto.
Sí. Odoo es multi-empresa de serie: todas las sociedades viven en la misma base, cada una con su contabilidad y su moneda, y el grupo se consolida sin exportar nada a mano.
No. Migramos maestros, saldos, históricos y los procesos que ya funcionan. Se hace por fases y en paralelo con el sistema actual, para que el grupo no se quede parado en ningún momento.
Sí, con todo el detalle: por rol, por empresa e incluso por registro. Cada usuario entra solo a lo suyo, y las operaciones sensibles pasan por flujos de aprobación con su límite y su rastro.
Sí. Odoo tiene API abierta y se conecta con lo que ya usas. Lo que funciona se mantiene y se integra; no obligamos a tirar todo para empezar de cero.
Sí. Ventas, márgenes, tesorería y cartera se ven en un cuadro de mando del grupo que se actualiza según se trabaja. El informe deja de ser algo que llega tarde.
Sí. La adaptación a la normativa española (facturación y Verifactu) es una de nuestras especialidades: se configura desde el arranque del proyecto, no como un parche después.
Depende del número de empresas, de usuarios y de las áreas que montes. Tras la primera reunión te damos presupuesto cerrado — y arriba tienes las ayudas y las facilidades de pago con las que no lo pagas todo de golpe. Y te decimos cuándo conviene arrancar: hay convocatorias con plazos, y arrancar un grupo en pleno cierre del ejercicio no es buena idea.
Te montamos una demo con un caso como el tuyo: varias empresas, tus permisos, tu consolidación. Lo pruebas tú mismo y decides.